¿Por qué comer de temporada?
Comprar lo que está en su mejor momento se nota en el plato, en el bolsillo y fuera de casa.
Más sabor
Una fruta o una verdura recogida en su punto, sin semanas de viaje ni de cámara, suele tener más sabor y mejor textura. Se nota en un tomate en agosto o en una mandarina en diciembre.
Mejor precio
Cuando hay mucha cosecha o mucha pesca de un producto, su precio suele bajar. Comer de temporada es una forma sencilla de llenar la cesta gastando menos.
Menos impacto
Por lo general, lo que se cultiva al aire libre en su época necesita menos energía que lo que se fuerza en invernaderos con calefacción, y lo que se produce cerca hace menos kilómetros hasta tu mesa.
Apoyo a quien produce cerca
Comprar producto de temporada en mercados, fruterías y pescaderías de barrio ayuda a agricultores, pescadores y comercios de tu zona.
Más variedad en la mesa
Cambiar de productos con los meses hace la dieta más variada sin pensarlo: coles y cítricos en invierno, habas y fresas en primavera, tomates y melocotones en verano, setas y uvas en otoño.
Pesca más responsable
Respetar las vedas y las tallas mínimas da tiempo a que las especies se reproduzcan. En cada ficha de pescado indicamos las fuentes y, cuando existe, la talla mínima. Cómo hemos contrastado el pescado.
Cómo empezar
- Mira qué está de temporada este mes antes de hacer la compra.
- Pregunta en tu mercado qué ha llegado esta semana: el calendario es orientativo y cada zona va a su ritmo.
- Elige una receta de temporada y añade sus ingredientes a Mi lista.



